ORACIONES MILAGROSAS

Intercediendo los méritos de mi Señor Jesucristo,
los de su Santísima Madre
y los de mi glorioso abogado San Blas;
suplicando al Señor
conserve en mí siempre esta fe viva,
me dé el perdón de
mis culpas, el remedio de mis necesidades,
y lo que pido en esta Novena
siendo para honra suya y bien de mi alma;
si no, viva resignado en su santa
voluntad, como cosa que más me conviene.
Amén.
Día Primero
Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.
Altísimo y misericordioso Dios,
que estimaste en tanto la humildad,
que quisiste que tu Hijo Jesucristo
viniese al mundo desconocido,
y viviese despreciado de su mismo pueblo:
yo te ofrezco los méritos de tu humildad y desprecio,
y los de tu invicto mártir San Blas,
que retirándose a lo oculto,
vivió apartado de los ojos del mundo,
conocido solo de las fieras;
y te suplico me apartes de todos los peligros
que en el mundo me amenazan,