
Omnipotente y sempiterno Dios
Que nos has concedido a tus siervos,
El don de conocer
La gloria de la eterna Trinidad,
En la confesión de la verdadera fe,
Y la de adorar la unidad
En el poder de tu majestad;
Te rogamos que por la firmeza
De esta misma fe,
Y por Cristo nuestro Señor,
Nos libres siempre
De todas las adversidades,
Te pedimos que nunca
Nos falte Tu Divina Providencia.
Dios y Señor Nuestro,
Padre, Hijo y Espíritu Santo,
Cuya Providencia no se equivoca
En todo lo que dispone,
Y nada acontece que no lo ordene,
Rendidamente te pedimos y suplicamos,
Que apartes de nosotros
Todo lo que nos pueda separar de Ti,
Y nos concedas todo lo que nos conviene
Para el bien de nuestra alma
Y el bienestar de nuestro cuerpo.
Haz que en toda nuestra vida
Busquemos primeramente Tu Reino
Y que seamos justos en todo.